A veces necesitamos escapar de la realidad con algo. Pero nunca pensé que siempre podría estar enajenada de mis cosas por tanto tiempo, todo el tiempo.
Y a veces siento que no, que lo estoy haciendo mal. Pero no puedo evitarlo, pienso en vos siempre.
Poco a poco me fuiste llevando, me fuiste enseñando a volar, me hiciste volver a creer. Casi inconscientemente hiciste que dependa de vos sin ser nada. Hoy sos todo. Sos todo eso que me hace olvidar lo mal que me puede estar yendo, que hace que me pueda arriesgar a hacer mil cosas sin importarme las consecuencias, con tal de tenerte. Sos esa luz entre toda la oscuridad que me rodea, que aunque esté lejos y no pueda tocarla, ilumina mi camino y me acompaña siempre.
Y de repente me doy cuenta de que me hacés falta más que siempre. Que desespero de las ganas de verte, sentirte, tocarte, acariciarte..sentir que sos mío aunque sea un momento.
Yo no estaba preparada para esto. No estaba preparada para engancharme así. No estaba preparada para conocer al hombre de mi vida. Al amor de mi vida.
Tus palabras me llenan el alma. Tu sonrisa me hace feliz. Tus abrazos me curan. Tu voz me hace volar. Tus ojos me hacen soñar. Tus labios me hacen sentir todo eso que alguna vez quise sentir. Amor.
Nunca pensé que alguien me podría hacer tan feliz. Esto debe ser estar feliz.
Y aunque te preocupe o te angustie la distancia y el tiempo que pueda pasar, yo sé que ni siquiera ahora estamos separados. Porque con cada palabra, cada recuerdo, cada sonrisa que provoque uno en el otro, estamos presentes. Y las personas que se cruzan día a día en mi camino, sólo me hacen amarte y extrañarte más. Porque sos la persona más maravillosa del mundo. Sos más que el príncipe que cualquier princesa pudiera soñar. Sos el más hermoso del universo, aunque digas lo contrario o no lo quieras creer.
Quisiera ser algo. Quisiera ser por lo menos la mitad de lo que sos vos conmigo, y de lo que sos vos para mí. Quisiera poder devolverte algo de todo lo que me das, hacerte sentir todo eso que me hacés sentir a mí. Quisiera poder hacerte feliz.
Quisiera poder contemplarte por horas. Quisiera poder verte despertar cada mañana. Quisiera poder besarte a cada rato. Quisiera ser lo último que viera al dormir. Aunque hoy sos sólo un pensamiento y un recuerdo lleno de sensaciones, sé que algún día vamos a recordar todo esto juntos y ya habremos olvidado lo que era extrañarnos. Vamos a olvidarnos de las despedidas y de eso de contar los días para vernos.
Confío en que vas a ser mío cada día, y que vamos a poder disfrutar uno del otro a cada segundo como desearía ahora.
Platón, intentando explicar el fenómeno de la atracción entre las personas, habló de tres sexos: el masculino, el femenino y el andrógino compuesto por seres dobles, siendo estos últimos tan fuertes e inteligentes que incluso amenazaban a los dioses. Zeus entró en cólera y decidió dividirlos. Las mitades separadas andan en busca de su mitad complementaria. De su "media naranja".
Vos sos la mitad que le falta a mi vida.